Mi Tierra, Mi Propiedad: El Derecho a ser Dueño de tu Destino bajo la Constitución de 1940
La historia de Cuba está intrínsecamente ligada a la tierra y al esfuerzo de su gente. Sin embargo, durante décadas, el concepto de propiedad privada ha sido desvirtuado, perseguido y finalmente subordinado a una ideología estatal que ha dejado al ciudadano común sin el sustento básico de su independencia: el derecho a ser dueño real de su patrimonio. En el Movimiento Libertad, sostenemos que la reconstrucción de la nación comienza por devolverle al cubano el derecho sobre su propiedad, tal como lo establecía la legítima Constitución de 1940.
¿Por qué la Propiedad Privada es el pilar de la Libertad?
No se puede hablar de libertad política si no existe libertad económica. Cuando un ciudadano no es dueño de su vivienda, de su parcela de tierra o de su negocio, depende enteramente del Estado para sobrevivir. Esta dependencia es la herramienta principal de control social en el sistema comunista actual.
La Constitución de 1940 (C40) entendía que la propiedad privada no era un privilegio de pocos, sino una función social y un derecho individual inalienable. Al garantizar que lo que tú construyes con tu sudor te pertenece, se crea una base de seguridad que permite al individuo pensar libremente, sin miedo a ser desalojado o confiscado por sus ideas políticas.

El Artículo 90 de la Constitución de 1940: Un Análisis Profundo
El texto constitucional de 1940 fue vanguardista. El Artículo 90 no solo reconocía la propiedad, sino que ordenaba al Estado facilitar que cada cubano fuera propietario.
1. La proscripción del latifundio y la democratización de la tierra
A diferencia de la narrativa oficialista que sugiere que antes de 1959 todo pertenecía a empresas extranjeras, la C40 establecía en su Artículo 90 la limitación del latifundio y la promoción de la pequeña propiedad agrícola. El objetivo era claro: crear una clase media rural robusta.
2. El derecho a la herencia
Uno de los golpes más duros del sistema actual es la dificultad para heredar bienes. Bajo la C40, la herencia era un derecho protegido. Lo que tus padres lograban acumular pasaba a ti de forma natural, permitiendo la acumulación de capital familiar a través de las generaciones, lo cual es la base de la prosperidad de cualquier país moderno.
3. La indemnización previa
El Artículo 24 de la C40 prohibía la confiscación de bienes. Si por una causa de utilidad pública el Estado necesitaba un terreno, estaba obligado por ley a pagar una indemnización justa y previa fijada judicialmente. Compárese esto con las «nacionalizaciones» y «ofensivas revolucionarias» donde se arrebataron bodegas, viviendas y terrenos sin un centavo de compensación.

El Contraste: La Realidad bajo el Sistema Comunista
Desde 1959, el derecho a la propiedad en Cuba ha sufrido una erosión constante hasta convertirse en una «concesión» del Estado.
- La Propiedad sobre la Vivienda: Aunque muchos cubanos poseen un título, el Estado impone restricciones severas sobre su venta, alquiler o modificación. Eres dueño «en papel», pero el Estado actúa como el administrador último.
- La Inseguridad Jurídica: En el sistema actual, una ley o un decreto-ley puede cambiar las reglas del juego de la noche a la mañana. Esto impide la inversión y el mantenimiento de las viviendas, lo que explica el deterioro arquitectónico de nuestras ciudades.
- El Control del Emprendimiento: El «trabajador por cuenta propia» no es visto como un empresario, sino como un mal necesario al que se le limitan los suministros, se le imponen impuestos asfixiantes y se le puede cerrar el negocio por cualquier arbitrariedad política.
Restauración Constitucional: El Camino a la Prosperidad
Activar el Movimiento Libertad significa luchar por el retorno a este marco jurídico. ¿Qué pasaría en Cuba si mañana se restaurara la vigencia de los principios de la C40 en materia de propiedad?
- Seguridad de Inversión: El cubano en el exterior y el cubano de adentro podrían invertir en sus casas y negocios sabiendo que nadie se los va a quitar.
- Acceso al Crédito: La propiedad es la garantía principal para obtener créditos bancarios. Al ser dueño real, el ciudadano puede hipotecar su bien para obtener capital e iniciar una empresa, dinamizando la economía desde abajo.
- Dignidad Habitacional: Al eliminar las trabas burocráticas del Instituto de la Vivienda y permitir un mercado libre y regulado, la oferta de construcción aumentaría, deteniendo el derrumbe de nuestra infraestructura nacional.
Conclusión: Tu Propiedad es tu Soberanía
Ser dueño de tu destino comienza por ser dueño de tu suelo. El sistema comunista te quiere como arrendatario de tu propia vida, siempre en deuda con «la revolución». El Movimiento Libertad te propone ser el dueño absoluto de tus logros.
La Constitución de 1940 no es solo un documento antiguo; es la hoja de ruta para una Cuba donde el esfuerzo personal sea respetado y donde nunca más un gobierno pueda usar tu techo como moneda de cambio para tu silencio.
